Residencia de Castel Gandolfo: La despensa de los papas
La finca de Castel Gandolfo es conocida como la residencia de reposo de los papas y el sitio que provee de productos al gobierno de la Iglesia Católica. Tiene vistas impresionantes sobre el lago Albano y la ciudad de Roma, alberga una explotación agrícola y ganadera, así como bellos jardines y las ruinas de un complejo usado por el emperador Domiciano.
La presencia pontificia en Castel Gandolfo se remonta a 1614, siendo papa Urbano VIII. Se trata de tres fincas comunicadas entre sí, con una superficie total de 55 hectáreas, más que la Ciudad del Vaticano.
La última de las fincas, Villa Barberini, fue dada a la Santa Sede en 1929, en tiempos de Benito Mussolini -militar, político y dictador italiano-, como parte de los pactos lateranenses y en compensación por tantos territorios que el papado hubo de ceder a Italia.
Unas 60 personas -entre administrativos, técnicos, jardineros y otros operarios- trabajan en la propiedad pontificia que se asienta en el pueblo de Castel Gandolfo, que se encuentra a 25 kilómetros de Roma, a 450 metros sobre el nivel del mar, con ocho mil habitantes. Además del palacio papal, en esa localidad hay dos conventos, un colegio, una granja, los jardines y el Observatorio Astronómico Vaticano.
El nombre de Castel Gandolfo viene de parte de una familia genovesa de apellido Gandulfi. Según otras fuentes históricas, hacia el año 1200 los Gandulfi habían construido en la colina donde hoy se desarrolla la ciudad homónima una pequeña fortaleza amurallada cuadrada, con un patio interno, varias torres y un jardín adyacente.
Luego la propiedad pasó a manos de la familia Savelli, que la mantuvo de forma alterna hasta 1596. Según esas fuentes, por una deuda que la familia no pudo pagar al papa Clemente VIII (1592-1605), la propiedad pasó al Pontífice, quien la declaró en 1604 patrimonio de la Santa Sede, que se constituyó en el primer núcleo de la residencia papal tal y como hoy se conoce.
En esa villa papal trabajan cerca de 60 personas, entre jardineros, podadores de árboles, trabajadores agrícolas, electricistas y personal de manutención. También cuenta con un helipuerto, cerca de la granja, inaugurado en 1963, durante una visita de Pablo VI a la catedral de Orvieto.
En ese recinto, que surte de productos al Papa, viven 14 familias y hay 65 vacas y bueyes; las gallinas producen un centenar de huevos al día; de las olivas se extrae aceite. También se cultivan árboles frutales y flores, y la producción sobrante se vende en la zona.
Cada día, a las 5 de la mañana, una furgoneta cubre los 23 kilómetros que separan Castel Gandolfo del Vaticano. El vehículo transporta, además de la correspondencia, productos frescos -leche, yogur, huevos y fruta- para el consumo de Benedicto XVI y de 147 personalidades de la curia del Vaticano.
Desde 1929, Castel Gandolfo abastece a diario al Pontífice. Nunca se ha interrumpido el suministro, ni siquiera durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Preocupado por la eventualidad de que Pío XII se quedase sin leche fresca, en enero de 1944 el responsable de la finca decidió enviar siete vacas al propio Vaticano.
El camión con los rumiantes levantó las sospechas de la Guardia Suiza, pero al final los dejaron pasar y allí se quedaron, en un establo instalado en los jardines, hasta la liberación de Roma.
Refugio
Castel Gandolfo fue el refugio de unos 12 mil habitantes de los alrededores después del desembarco aliado en septiembre de 1943 en Anzio, sur de Italia. En partes de las ruinas de la villa de Domiciano aún se ven las paredes ennegrecidas por las cocinas de los refugiados.
Pío XII cedió sus propias estancias a las mujeres embarazadas. En ese período nacieron en Castel Gandolfo unos 50 bebés, y a muchos varones les pusieron los nombres del Papa, Eugenio (Pacelli) o Pío.
En 1959, el pontífice Juan XXIII comenzó dos tradiciones en Castel Gandolfo: el Ángelus del domingo en el patio del Palacio y la misa en la parroquia del pueblo, para celebrar la fiesta de la Asunción.
Con el Tratado Lateranense de 1929, Italia reconoció que la Santa Sede es propietaria del Palacio Pontificio de Castel Gandolfo.
En 1934, el Observatorio se trasladó del Vaticano a Castel Gandolfo porque había demasiada luz en el cielo de Roma y las estrellas más débiles no se podían ver con claridad.
Tanto la Residencia Papal como el lago Albano forman parte de un circuito turístico denominado “Castillos Romanos”.
Leído en: prensalibre.com
Etiquetas: Castel Gandolfo, Domiciano, Guardia Suiza, iglesia Católica, Juan XXIII, Pablo VI, papa Clemente VIII, papa Urbano VIII, papas, Pio XII, Roma, Santa Sede, VaticanoEntradas relacionadas
Etiquetado con: Castel Gandolfo • Domiciano • Guardia Suiza • iglesia Católica • Juan XXIII • Pablo VI • papa Clemente VIII • papa Urbano VIII • papas • Pio XII • Roma • Santa Sede • Vaticano
Archivado en: Vaticano e Iglesia Católica
¿Te gustó este artículo? Suscríbete a nuestro RSS feed
No hay comentarios aún